Sacramento del Matrimonio

El Matrimonio fue instituido por Dios desde que el ser humano fue creado sobre la tierra.

(Génesis 1:27-28) Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. 28 Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.

(Génesis. 2:24) Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.
Nuestro Señor Jesucristo bendijo el matrimonio y lo elevó a grado de sacramento.

(Mateo 19:6) Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.

Los frutos y objetivos del matrimonio

1. Tener compañero en la vida, amor y unión en Jesucristo:

(Mateo 19:6) Así que ya no son dos, sino uno solo. De modo que el hombre no debe separar lo que Dios ha unido.

2. Conservar la especie humana.

(Génesis 1:28) Y les dio su bendición: «Tengan muchos, muchos hijos; llenen el mundo y gobiérnenlo; dominen a los peces y a las aves, y a todos los animales que se arrastran.

3. Aumentar el número de los miembros de la iglesia y dar luz a nuevos cristianos que adoren y glorifiquen el nombre de Dios en sus vidas:

(1 Timoteo 2:15) Pero la mujer se salvará si cumple sus deberes como madre, y si con buen juicio se mantiene en la fe, el amor y la santidad.

4. Proteger la persona de la tentación por medio del sagrado matrimonio.

(1 Corintios 7:8-9) A los solteros y a las viudas les digo que es preferible quedarse sin casar, como yo. 9 Pero si no pueden controlar su naturaleza, que se casen, pues más vale casarse que consumirse de pasión.

5. Respetar la vida conyugal.

(Hebreos 13:4) 4 Que todos respeten el matrimonio y mantengan la pureza de sus relaciones matrimoniales; porque Dios juzgará a los que cometen inmoralidades sexuales y a los que cometen adulterio.

6. Servir como ejemplo de lo que la unión de Cristo con la Iglesia.

(Éfeso 5:32) Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia.

El celibato es sagrado pero no es para todos, pues se necesita luchar para resistir las tentaciones.

(1 Cor. 7:37) Y si otro, sin sentirse obligado, y con toda libertad para actuar como quiera, se hace en su corazón el propósito firme de no casarse, hará bien.(Mateo 19:11-12) Jesús les contestó: —No todos pueden comprender esto, sino únicamente aquellos a quienes Dios les ha dado que lo comprendan.12 Hay diferentes razones que impiden a los hombres casarse: unos ya nacen incapacitados para el matrimonio, a otros los incapacitan los hombres, y otros viven como incapacitados por causa del reino de los cielos. El que pueda entender esto, que lo entienda.

Para los ortodoxos, el matrimonio es un vínculo que no puede romperse mediante un divorcio como los que expide el gobierno.

Mateo 19:7. Le dijeron: ¿Por qué, pues, mandó Moisés dar carta de divorcio, y repudiarla? 8 Él les dijo: Por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres; mas al principio no fue así.

Además, sobra decir que solo se permite a cada hombre tener una sola esposa y viceversa.

(1 Corintios 7: 2-7) Pero a causa de las fornicaciones, cada uno tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio marido.3 El marido cumpla con la mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con el marido.4 La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el marido potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer.5 No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia.6 Más esto digo por vía de concesión, no por mandamiento.7 Quisiera más bien que todos los hombres fuesen como yo; pero cada uno tiene su propio don de Dios, uno a la verdad de un modo, y otro de otro.

(1Corintios 7: 10-11) Pero a los que están unidos en matrimonio, mando, no yo, sino el Señor: Que la mujer no se separe del marido;11 y si se separa, quédese sin casar, o reconcíliese con su marido; y que el marido no abandone a su mujer.

(1Corintios 7: 39)
La mujer casada está ligada por la ley mientras su marido vive; pero si su marido muriere, libre es para casarse con quien quiera, con tal que sea en el Señor.

(Malaquías 2:14-16)
Mas diréis: ¿Por qué? Porque el Señor ha atestiguado entre ti y la mujer de tu juventud, contra la cual has sido desleal, siendo ella tu compañera, y la mujer de tu pacto.15 ¿No hizo él uno, habiendo en él abundancia de espíritu? ¿Y por qué uno? Porque buscaba una descendencia para Dios. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales para con la mujer de vuestra juventud.16 Porque el Señor Dios de Israel ha dicho que él aborrece el repudio, y al que cubre de iniquidad su vestido, dijo El Señor de los ejércitos. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales.

Requerimientos para el Matrimonio

En la actualidad, es esencial que el hombre y la mujer estén bautizados correctamente, en la Iglesia Ortodoxa.

(2 Corintios 6:14) No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?

(1 Corintios 7:12-14) Y a los demás yo digo, no el Señor: Si algún hermano tiene mujer que no sea creyente, y ella consiente en vivir con él, no la abandone.13 Y si una mujer tiene marido que no sea creyente, y él consiente en vivir con ella, no lo abandone.14 Porque el marido incrédulo es santificado en la mujer, y la mujer incrédula en el marido; pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos, mientras que ahora son santos.

Cuando el Cristianismo se difundió entre los paganos, era frecuente que solo un miembro de la pareja se convirtiera. En esos casos se le permitía vivir con su esposo para preservar la unidad familiar y fomentar su conversión.

2018-11-27T20:05:15+00:00